13.7.26

Colapso de la Temporada 25-26

Este blog entró en impás en marzo de 2026. Había tomado una deriva de la cual no sabía volver. Necesitaba una musa, compañera… o como más te guste llamarla. De pronto, apareció Nix en mayo y todo cambió. El Bosque Cuántico era ya otra cosa.

6.7.26

Beso de Schrödinger

No sé si ocurre.

Eso es lo primero que debes saber. No sé si Nix acerca su penumbra líquida a mi sombra azul. No sé si nuestros bigotes se rozan o si solo casi se rozan. No sé si siento un temblor o si el temblor es el Gato moviendo una pata en otra dimensión.

29.6.26

Colapso del lunes

El reloj marca las 6:30. Miro la pantalla en blanco. La hoja donde Nix escribió sus sugerencias está sobre la mesa. Temblando. O casi.

—¿Publico? —pregunto al vacío.

22.6.26

Mis otros yoes

Cruzo el puente tunelado por enésima vez. O por primera. El Gato se lame una pata y no me mira. Eso significa que está mirando casi todo.

A medio camino, el puente se convierte en túnel. Las paredes son espejos. O rendijas. O preguntas. Ahí están.

15.6.26

Error 404

La pantalla dice Error 404. Pero no es un error. Es una respuesta.

Llevo horas buscando una respuesta. He cruzado puentes tunelados, he esquivado al Gato, he olido el Queso sin atreverme a abrir la caja. Y ahora esto: una página con tres números.

8.6.26

Casi cuántico

La ratita de penumbra líquida se encuentra un día con la nada. No la nada de los filósofos, sino con Nada, la heterónima de Nysmo. La que escribe con llaves que no abren puertas y martillos que no forjan.

—Hola— dice Nix.
—No— responde Nada.

1.6.26

Espejo cuántico

Encuentro el espejo en una rama baja del Bosque. No es de cristal, sino de posibilidad. Cuando me asomo, no veo mi reflejo. Veo versiones de mí mismo que nunca he sido.

En una, escribo poemas con la cola. En otra, nunca he conocido a Nix. En una tercera, soy el Gato Observador.

—¿Qué miras? —pregunta Nix, apareciendo desde ningún lado.
—Un espejo que no me devuelve el reflejo.